¿Deberían los ateos de cualquier país apoyar las protestas populares?, ¿Qué tiene que ver eso con el ateísmo?

Ser ateo no te excluye como miembro de una sociedad y por ende de las implicaciones de ser ciudadano y miembro de dicha sociedad, así que, de nuevo, la carga negativa y tendenciosa de la que parten las preguntas anteriores se debe a que quien las formula, cae en la falacia falso dilema.

¿Por qué un falso dilema? Pues entendamos de que se trata esta falacia y relaciónemola con la insinuación de las preguntas.

La falacia del falso dilema se explica en: http://www.usoderazon.com/conten/arca/listado/dilema.htm

Y es como sigue

Se produce una falacia de falso dilema, de la misma forma que en todo argumento disyuntivo, cuando se emplean términos en disyuntiva que no son ciertos, exhaustivos o excluyentes.   El argumento del dilema consta de:   Una disyunción que recoge dos únicas opciones alternativas. Dos proposiciones condicionales que analizan las alternativas. Una conclusión común.   A o B Si A, entonces C Si B, entonces C   En consecuencia, los errores posibles son:   1. Puede ser falso el dilema porque sus términos:            no son exhaustivos (incompletos; olvidan otras posibilidades).            no son excluyentes (no son incompatibles; no hay que escoger). 2. Pueden ser falsas las premisas condicionales y sus conclusiones.    

1. Es falso el dilema

            a. Porque los términos no son exhaustivos (la enumeración es incompleta)

Estamos en la misma situación de cualquier argumento disyuntivo en que se nos ofrecen opciones no exhaustivas. El dilema ha de funcionar como una tenaza. Si el adversario descubre una tercera vía, no hemos hecho más que el ridículo. Por ejemplo:

Los hutus pueden quedarse en Ruanda o huir a Tanzania.

           Si se quedan en Ruanda, los matan los Tutsi.

           Si huyen, los matan en Tanzania.

Conclusión: los matan en ambos casos.

Supongamos que alguien nos replica:

No es cierto que los Tutsi hayan de escoger exclusivamente entre Ruanda y Tanzania. Pueden, además, ir al Congo.

Si esto es cierto, queda destrozado nuestro dilema. Hemos dejado una vía de escape, con lo que nuestro gozo dialéctico se desvanece como las ilusiones de un pobre.

b. Porque los términos no son incompatibles

O nos preocupamos por el desarrollo industrial, en detrimento del ambiente, o nos preocupamos de la naturaleza en perjuicio de las industrias. Lo uno o lo otro. Ya sé que las dos opciones tienen inconvenientes, pero hay que escoger: o patitos o empleos.

¿Cómo deberíamos contestar?

No señor. Estamos ante un falso dilema. No son opciones incompatibles y no será difícil armonizar las ventajas y reducir los inconvenientes de ambos.


2. Son falsas las premisas.

Pueden serlo, como argumentos condicionales que son, bien porque no es cierto lo que afirman, bien porque no sea cierta su conclusión. Caben aquí los mismos errores que en cualquier argumento condicional. Volvamos al ejemplo de Burundi. Supongamos que alguien replica:

Es cierto que los hutus sólo pueden escoger entre Ruanda y Tanzania.

Pero no es verdad que los maten en Tanzania.

Así es que pueden refugiarse en Tanzania.

La disyuntiva era buena, pero uno de los condicionales resulta ser falso. Así de sencillo. En un dilema los caminos deben estar bien tomados, y los obstáculos que los intercepten deben ser infranqueables. De otro modo nunca detendrán a nuestro adversario. La conclusión que se extraiga de cada alternativa ha de ser cierta, obligada, indiscutible.


¿Dónde está el falso dilema en las preguntas del título? En principio la primera pregunta, al usar la palabra DEBERIAN que según https://www.buscapalabra.com/categoria-gramatical-tiempo-verbal.html?palabra=deber%C3%ADan es: “El Condicional Simple se puede utilizar para expresar la posibilidad de que una acción tenga lugar o para hacer una petición de manera educada.” Se está poniendo como condicional dos disyuntivas, a saber:

  1. Los ateos deben apoyar X
  2. Los ateos NO deben apoyar X

Como si no hubiera la simple opción de ser neutral o apático al respecto, o apoyar con condicionales o no apoyar con condicionales, como otras opciones.

Además,  como en otras ocasiones hemos explicado,  la definición básica de ateo no trae consigo ninguna otra implicación que no creer en dioses y nada más, y por lo tanto decir lo que  un ateo,  un grupo de ateos, las asociaciones de ateos, o peor aún, TODOS los ateos debería hacer X, es llevar la definición de ateo a campos que no le pertenecen y lo que es peor, trae incluida la falacia del verdadero hombre escoces  ( véase : https://esacademic.com/dic.nsf/eswiki/473516)

Como se explica en el anterior párrafo, si somos puristas, ser ateo no implica nada en absoluto con ningún otro tema que no sea el de no creer en divinidades, pero como el no creer en divinidades, así como creer en ellas, moldea la forma en que vemos el mundo y por ende como percibimos que debe organizarse la sociedad y bajo qué criterios; entonces el ser ateo o no creer en divinidades esta de una u otra relacionado  con lo que creemos respecto a cómo debe organizarse la sociedad y bajo qué criterios. Así pues, nuestra descreencia nos da una cosmogonía propia ya sea como individuos o como colectivos que incluye una visión política sobre muchos asuntos.

asuntos.


Un marcado punto en común de muchos ateos y asociaciones o colectivos que reúnen a estos individuos, como es bien conocido, es la posición política de que el estado y por ende la sociedad debería organizarse bajos los criterios contemplados por el estado laico.

Por ende, cualquier alianza entre los políticos y los religiosos para que estos últimos se beneficien de forma particular o beneficien la imposición de su creencia sobre el resto de la población, es inadmisible.

Las formas en que estas alianzas han tomado forma en el mundo han sido diversas y variopintas. En Latinoamérica, se ha configurado recientemente de forma tal que los políticos de extrema derecha buscan votos y financiación dentro de los fanáticos evangélicos y sus multimillonarios pastores. Ya han logrado importantes logros al poner presidente a un radical anti derechos en Brasil, y dominar los congresos de Honduras y Guatemala, y como último caso, la toma del poder de radicales evangélicos mediante la ayuda de los militares de Bolivia.

Así pues, varios reclamos sociales justos por si mismos, están ligados de cierta forma con el hecho de que los fanáticos religiosos quieren imponernos un modelo de estado y de sociedad, donde los derechos de los que no creemos o no creemos igual que ellos, se vean vulnerados o simplemente relegados a un tercer lugar, pues para estos últimos, es más importante mantener el poder a toda costa, sin importar el daño ambiental, el sufrimiento de ancianos que no se pondrán pensionar o de jóvenes que tendrán sueldos de miseria y educación precarios o peor aún, ninguna educación.

Para los fanáticos no es importante si el político o pastor de turno es un corrupto que roba por billones de nuestros impuestos, lo importante es que sea cristiano o al menos católico y “no vaya a permitir que homosexualicen a nuestros niños” o que apoye el aborto y por supuesto que no apoye los ritos satánicos de los indígenas o sea ateo.


Así que, dentro de este contexto, La Asociación de Ateos de Bogotá toma la posición coherente dentro de sus principios constitutivos de defender los derechos humanos de libertad de expresión y de conciencia (derecho 18 y 19 de la carta de derechos humanos) que incluyen por obvias razones la libertad de manifestarse públicamente en contra de este tipo de políticas anti derechos que el gobierno de Colombia ha venido adoptando y por eso apoya el paro nacional que empezó el pasado 21 de noviembre.

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