¿Ser ateo implica ser apolítico?

La definición básica de ateo según el diccionario Cambridge Dictionary es la mostrada en la imagen anterior tomada del sitio web

 ( https://dictionary.cambridge.org/dictionary/english/atheist)

La traducción al español sería:

            Ateo: Alguien que no cree en ningún Dios o dioses

Por otro lado, la falacia de falso dilema se explica como sigue:  

Falsa disyuntiva o falsa dicotomía o falsa bifurcación o falacia del tercero excluido o falacia de blanco/negro El Falso Dilema es una falacia en la que se asume que sólo dos opciones son posibles, cuando en realidad de una opción no se sigue la negación de la otra o hay otras opciones y posibilidades.-

ejemplo:

Si no estás conmigo, estás contra mí

https://www.falacias.org/falacias/falso_dilema/

Teniendo claro estas dos premisas, consideremos la pregunta del título de este artículo, a saber:

            ¿Ser ateo implica ser apolítico?

Como es casi evidente la respuesta es un NO rotundo decir que un ateo no puede tener una posición política particular o que debe ser apolítico es caer en la falacia del falso dilema, es  como decir que ser ateo trae condigo la condición de que no se puede tener una opinión policía respecto a nada y que el ateísmo por ende no debe tener relación con ningún tema político o de otra índole que no sea relacionado con el concepto de dios.

De hecho, si somos estrictos con la definición básica de ateo que vimos al comienzo, ser ateo tampoco implica ser antirreligioso, tampoco implicaría ser activista por la separación de estado e iglesia (estado laico), ser ateo no necesariamente debería ser relacionado con ser blasfemo, o con denunciar la conducta inmoral de las religiones o de los curas y pastores, ser ateo seria simplemente no creer en dios o dioses y ya, así de simple.

Pero, ¿que implica ser ateo militante o ateo activista? Pues para La asociación de Ateos de Bogotá implica:

  1. Defender los derechos humanos en particular los de libertad de pensamiento y de conciencia consignados en la carta de los derechos humanos y la constitución nacional.
  2. Promover la paz a través del fomento de la libertad de conciencia y expresión, tomando en cuenta que se respetan las personas, pero no las creencias e ideas debido a que las personas son sujetos de derecho.
  3. Realizar actividades de promoción, divulgación y defensa de los derechos humanos, particularmente de los colectivos LGBTIQ+, extranjeros, mujeres, ateos, no creyentes, afrodescendientes, comunidades étnicas, niños y adolescentes en condición de vulnerabilidad.
  4. Propender por la promoción de la educación laica desarrollando estrategias con el fin de que la educación religiosa, que se imparte en los establecimientos educativos del país, esté orientada a la enseñanza de los diversos pensamientos filosóficos o religiosos que el ser humano ha adoptado a través de la historia para explicar su entorno.
  5. Velar porque las políticas públicas se basen en la mejor evidencia científica disponible.
  6. Desarrollar espacios participativos donde se fomente la creación de comunidades entre personas con cosmovisiones afines a los de la Asociación.
  7. Conforme a los Arts. 2, 13, 18, 19 y 68 de la Constitución Nacional de la República de Colombia, el Art. 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los Art. 18 y 27 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Art. 14 de la Convención de los Derechos del Niño, crear estrategias para prevenir que la cosmovisión religiosa se entrometa en asuntos del Estado, con el fin de que dichas cosmovisiones no sean impuestas a personas que no las compartan.

Así pues, la AAB, aunque respeta el derecho que tiene cada individuo de tener una visión de lo que debe o no ser un ateo, como organización y como individuos pensamos que no solo simplemente somos ateos, sino que somos ateos activistas lo que implica muchas otras cosas más que simplemente no creer en dios o dioses tal como la definición del comienzo lo indica.

Invitamos a aquellos que comparten nuestros objetivos y valores a unirse a nuestro colectivo como voluntarios plenos, esporádicos o quizá como asociados a fin de que trabajando juntos para conseguir una sociedad más civilizada y como los padres de la ilustración lo deseaban, humanista y basada en la razón y la ciencia.


¿Vale la pena que los profesores de medicina estudien medicinas alternativas?

La periodista independiente Renata Rincón escribió para TodoEsCiencia un artículo donde, al comienzo del mismo, cita el estudio titulado “Conocimiento, actitud y aceptación acerca de la medicina alternativa, en los médicos-profesores de la Escuela de Medicina de la Universidad Industrial de Santander” (URREGO D., ÁNGEL M., SALAZAR R) y cuyos resultados arrojaron la tabla 1, que se presenta a continuación:

Como se puede ver, afortunadamente para los estudiantes de esta facultad, los posibles pacientes de estos profesores y los futuros pacientes de sus alumnos, el 99.1% de los 184 profesores encuestados, es decir 182, no practica ni recomienda, ni a su familia, ni amigos, ni pacientes, el uso de estas supuestas medicinas.

Es entonces cuando la autora falazmente insinúa que la razón para que esto suceda es porque son ignorantes y que dicha ignorancia se basa en el hecho de que no les enseñaron o no han estudiado por su cuenta “pues no han tenido relación con la información desde su proceso de formación en el modelo biomédico”. Es decir que la periodista descarta de tajo a los 182 profesores de medicina de una prestigiosa facultad, con maestrías, doctorados y cientos de años combinados de experiencia, pues según su opinión no tienen las credenciales para no recomendar “medicinas alternativas”.

¿Por qué alguien que no tiene la experticia en el campo se atreve siquiera a dar su opinión al respecto, desestimando la de cientos de profesionales destacados en el tema? ¿Se sentiría cómoda ella con que un médico escribiera un editorial cuestionando su capacidad periodística y la de cientos de otros prestigiosos periodistas respecto a temas que son de su experticia?

La respuesta está en la idea equivocada de que, cuando hay documentos en una biblioteca, esto implica necesariamente que los documentos o libros en ella son equivalentes a los estudios clínicos que se deben hacer para que una droga o tratamiento sea probado más allá de toda duda. Esta diferencia es importante, para que no resulte ser que se trata simplemente de remisión espontanea de la enfermedad por efecto del trabajo mismo del sistema inmunológico principalmente, o por efecto placebo que la escritora menciona, pero descarta cándidamente.

Esta idea la expresa la autora cuando dice: “hasta el momento, más de dos millones y medio de documentos científicos relacionados con estos temas. Investigaciones con diferentes perspectivas en las cuales se mencionan los términos relacionados con medicina alternativa.”

Así que partimos de una presunción equivocada y de un soporte de esa idea también equivocada y por ende se llega a una conclusión obviamente equivocada por parte de la periodista.

Y la clave de estas presunciones, soportes y conclusiones equivocadas y de que miles de personas caigan en este mismo error es que la mayoría de ellos no sabe cómo funciona el método científico y cómo la academia, y en particular la academia en medicina y la investigación científica en esta rama, opera. Esa es, precisamente la diferencia entre la población general, con los médicos que son autoridad en tema, tal como la encuesta citada por la misma autora lo demuestra.

Por lo tanto, para bien de todos los lectores y en vista de que dependiendo del tratamiento que una persona escoja o un médico prescriba la vida de este paciente e incluso de muchos de los que lo rodean está en riesgo, trataré de explicar cómo funciona el método científico, la academia en general cuando publica un Paper sobre una investigación, la investigación científica en el caso del desarrollo de una medicina o tratamiento y finalmente la aprobación y aparición en el mercado de un fármaco, maquina o tratamiento.

Si quiere, el lector puede ver un divertido link de Nat Geo Kids con “musiquita y todo” que lo explica acá:

https://www.youtube.com/watch?v=M1upTpyWr4E

Así pues, el método es un algoritmo “receta” para determinar si una pregunta o un problema sobre un fenómeno que observamos se puede responder o resolver, basados en la suposición (hipótesis) que hicimos sobre esta pregunta o problema, dependiendo de las observaciones que pudimos hacer en el proceso, la información que pudimos recopilar y los experimentos que diseñamos para determinar si nuestra hipótesis (suposición) era cierta o no. Todos desde niños hemos seguido este método de manera intuitiva para determinar si nuestras hipótesis (suposiciones) son ciertas. Un ejemplo sencillo de cómo alguien lo hace en la vida cotidiana es el método que sigue una pareja que sospecha que su consorte le es infiel.

Por simple sospecha o porque ya ha venido sospechando del comportamiento de su pareja posiblemente infiel, el individuo que sospecha se formula internamente la pregunta.

Paso 1 del método científico: Formular una pregunta. ¿Es mi pareja infiel?

Paso 2 del método científico: Realizar una investigación a fondo. La pareja que sospecha comienza a verificar los hábitos de su consorte: horas de llegada, de salida, nuevos amigos del género que le gusta, hábitos al usar el celular, etc.

Paso 3 del método científico: construir una hipótesis. Mi pareja me es infiel.

Paso 4 del método científico: testear la hipótesis con experimentos.

Experimento 1: Quiero que me des tus claves de redes sociales, yo te doy las mías, no tengo problema. Analizar la respuesta.

Experimento 2: Llegar a la oficina a la hora que dijo estaría trabajando horas extra. Analizar la respuesta.

Experimento 3: Tomar el celular del consorte a escondidas. Determinar si las conversaciones dan mayores indicios.

Experimento 4. Contratar a un detective privado para confirmar si la hipótesis es cierta o no con mayores pruebas.

Paso 5 del método científico: Realizar informe o re- plantear hipótesis.

Se pide el divorcio ante el juez y la patria potestad de los niños basada en las pruebas recopiladas y que confirman la hipótesis, o se considera que la hipótesis de infidelidad es equivocada y es posible que el problema del matrimonio sea otro.

¡Ojo!, este es solo un ejemplo del uso del método científico, no una recomendación ni un análisis psicológico sobre lo correcto o no de hacer algo como el ejemplo.

Comprendiendo cómo opera el método, veamos un ejemplo respecto una “medicina alternativa” muy popular que cualquiera puede probar y que de hecho una niña de 11 años consiguió refutar con experimento sencillo hace más de 20 años.

Vea la noticia aquí:

https://www.abc.es/ciencia/20140812/abci-reiki-experimento-fraude-201408111236.html

Se trata del tratamiento por Reiki. “El toque terapéutico y el reiki” parten de una premisa: el ser humano tiene un «campo energético» que si se desequilibra causa enfermedades. El terapeuta, a modo de guía, puede imponer las manos para cambiar el flujo del chi (para los chinos la energía espiritual del universo) –o prana, en su versión india– que hace mejorar la salud del enfermo.”

Entonces pensemos en términos del método científico. La pregunta sería algo como: ¿Funciona el tratamiento del “toque terapéutico”? (paso 1) y luego de estudiar las premisas de su funcionamiento (paso 2), entonces plantear la hipótesis: ¿Pueden los terapeutas “sentir” el “campo energético” en el cual basan su tratamiento? (Paso 3). Ahora construir un experimento para probar o refutar la hipótesis (paso 4). Y eso fue lo que hizo Emily la estudiante de 4to grado:

“El proceso era simple: Emily Rosa se sentaba frente al terapeuta. Entre ellos una mampara de cartón impedía poder verse cara a cara. Solo había dos huecos en la pantalla por donde el experto en toque terapéutico introducía sus manos. En ese momento Emily elegía acercar su mano (y con ella su supuesta energía vital) a una de las dos extremidades del terapeuta, que debía «sentir» sobre cuál de ellas se situaba (sin aproximarse demasiado para que no sintieran el calor corporal). El resultado fue que de los 28 tests que realizó, el porcentaje de acierto fue un 47%. Tan aproximado a lo que dice la probabilidad que, efectivamente, si lo hubieran realizado personas al azar el resultado hubiera sido el mismo. Tanto es así que la elección de la mano sobre la que Emily enviaba su energía la hacía con la ayuda de una moneda lanzada al aire. Puro azar, pura estadística.”

Paso 5: escribir el informe. Y eso fue lo que hizo Emily usando probabilidad básica. La conclusión ya la leímos antes. No había ningún campo energético que el “terapeuta” pudiera percibir y por ende usar para hacer el toque terapéutico y curar las enfermedades que afirmaba curar.

Ahora, ¿cuál es el camino que debe seguir el informe (el paso 6 del método) para ser publicado? ¿Se requiere ser un PhD de una prestigiosa universidad? ¿Se requiere tener una gran influencia política o en los medios académicos o de las editoriales o quizá mucho dinero para sobornar a los editores? No, y el caso de Emily lo demuestra. De hecho el procedimiento que ha de seguirse es el siguiente:

Lo interesante de este proceso, a diferencia de lo que pasa con la publicación de un informe de un periodista en un periódico normal, es la revisión por pares académicos y por eso el proceso puede tomar hasta un año. ¿Por qué tanto tiempo? Porque el par académico no está allí para aprobar lo que le entreguen. Se trata de un experto en el área que, por el contrario, buscará repetir la experimentación que hizo aquel que quiere publicar y encontrar posibles fallos en el método usado.

Así pasada esta segunda prueba de una persona sin el sesgo normal del investigador inicial, se publica, lo cual no implica en absoluto que ya se toma este documento como una prueba irrefutable. Por el contrario, el objetivo de publicar es que otros investigadores de todo el mundo investiguen también el fenómeno y aporten para reforzar las conclusiones e hipótesis del paper inicial o lo refuten.

Es ahí donde podemos mencionar otro caso de “medicinas alternativas” que luego de 1800 estudios no ha pasado la prueba, a saber la homeopatía.

( Véase: https://elpais.com/elpais/2018/04/25/buenavida/1524647842_020614.html )

y ¿por qué? Porque, tal como en el caso del Reiki, el principio en el que se basa la homeopatía es decir que al diluir una sustancia cientos de veces en agua, el agua “recuerda” la sustancia que fue diluida en ella, es un principio equivocado.

Ahora invito al lector a hacer este experimento mental (o real si lo desea) justo en esta época del año que podrá diluir mucho alcohol del que le guste en agua.

De hecho, reto a la periodista a que lo haga con una botella del trago más caro que pueda comprar (vino, whiski o lo que prefiera).

Tome la botella de un litro y dilúyala en 10 litros de agua. Luego tome de esos 11 litros de la sustancia diluida, un nuevo litro en otra botella y dilúyala en otro recipiente de 10 litros de agua. Repita el proceso 8 veces más y sirva en copas de aguardiente de plástico (porque son pequeñas, no queremos arriesgarnos) a sus invitados. Y díganos en los comentarios, con video si es posible, cuántos se emborracharon. Ojalá, si es posible, quien lo haga use una muestra de 10 personas para hacer una estadística sobre el 100% de manera más sencilla.

Finalmente, alguien podría preguntar: ¿y las medicinas indígenas y las hierbas?

En vista de que ya está claro cómo funciona el método científico y también que cualquier persona puede usarlo, considere el siguiente escenario que explica por qué algunos de los tratamientos indígenas basados en hierbas, u otras sustancias que están al acceso de esa tribu en esa región geografía, resultan siendo efectivas e incluso usadas por las farmacéuticas luego de otro tipo de estudio (estudio clínico) e industrialización. Hace 2000 años sus ancestros llegan a la región que ahora habitan. Usted en el papel del chamán de la tribu como todos los demás nuevos habitantes debe empezar a adaptarse a las nuevas condiciones climáticas, geográficas y alimentarias. Los cazadores deben usar sus antiguas herramientas de caza con los nuevos animales y quizá no son tan efectivos, pero como hay abundancia no es gran problema, tienen tiempo y empiezan a experimentar nuevas formas de caza y a probar nuevos animales en la dieta. Lo propio hacen las mujeres, que probablemente observan qué comen los monos locales y prueban cuán atractivos son los frutos y empiezan a incluirlos en la dieta, y usted como chaman empieza a observar y explorar las nuevas especies de hierbas que tiene a disposición. Quizás algunas se parecen a las que ya conocía y otras son totalmente extrañas.

Infortunadamente un miembro de la tribu cae enfermo. Todos confiados acuden a usted, que ya no tiene hierbas de su antiguo campamento que ya conocía bien y del que su abuelo y su padre le enseñaron “los secretos”. El problema es: ¿cómo aliviar al miembro de la tribu enfermo? (paso 1), ya ha tenido algún tiempo y ha visto cómo algunos animales comen ciertas hierbas que se parecen a las que usaba en el otro campamento. Así que se hace la siguiente pregunta: ¿y si quizás las hierbas que se parecen acá funcionen como allá? (paso 3), y prepara un hervido suponiendo que funcionará (paso 4). Como usted no sabe realmente de química ni biología, además cree que no solo se trata de la hierba indicada sino que Bachue, el dios de la tribu, lo ayudará, hace un ritual similar al que siempre le vio hacer a su padre y a su abuelo y le da de beber al enfermo (Paso 5), pero lastimosamente el enfermo muere (vuelve al paso de la hipótesis). Para excusarse culpa a “los pecados” de la tribu o los pecados del enfermo de su muerte y adicionalmente reclama, que los dioses exigen más sacrificios.

La enfermedad desconocida sigue atacando vez tras vez a la tribu y usted prueba nuevas hierbas y combinaciones de la región (paso 5 y 4 cíclicamente). Dura haciendo esto durante 30 años y le va enseñando a su hijo cuáles han sido las combinaciones y hierbas usadas (paso 6: publica el resultado en la mente de su hijo o aprendiz), muere y aún no ha conseguido curar con una efectividad definitiva a los enfermos de esta misteriosa enfermedad, su hijo repite el proceso por otros 30 años y publica los resultados suyos y los de él en la cabeza de su nieto, y este proceso se sigue por dos centurias más hasta que su tataranieto encuentra una combinación que cura no solo uno ni dos, sino decenas de enfermos de esta enfermedad que había azotado a su tribu. Recibe poder y prestigio, dinero y mujeres y todos en la tribu le agradecen y enaltecen. Usted atribuye el éxito a Bachue y se erige un templo en su nombre, donde usted es el único, aparte del cacique de la tribu, que vive en un palacio. El proceso se repite con otras enfermedades, y con el paso del tiempo de decenas y quizás centenas de años, de usted y su grupo de investigación intergeneracional y quizá con el intercambio de otros grupos de estudio, (otras tribus) llegan a un compendio de fórmulas y brebajes que son realmente efectivos (hipótesis comprobadas) y decenas de otros, que tan solo son placebos o están en proceso de descarte (hipótesis descartadas) o perfección (en proceso de experimentación).

Así pues, no se trata del dios Bachue o del poder de los espíritus de la selva o del alma de nuestro ancestros, ni de conocimientos ancestrales debido a un método diferente al científico, sino al aplicación del mismo método pero en otro contexto y con medios basados casi que en la prueba y el error probabilístico y sin las herramientas tecnológicas, matemáticas y de registro de datos y computación de los mismos que sí se desarrollaron en los países que vivieron la ilustración y luego la revolución industrial.

Como conclusión, y para explicar por qué las comillas en la declaración “medicinas alternativas”, las medicinas que no se basan en la aplicación del método científico ( ya sea de manera inadvertida y peligrosa porque no se rigen por las normas de bioética de una farmacéutica vigilada por los tratados internacionales), como en el caso de algunos de los brebajes de los indígenas o las desarrolladas con la más alta tecnología y rigor científico en universidades y compañías privadas, no son medicinas. Son solo un intento rudimentario primitivo, y no probado en la realidad, de combatir una experiencia dolorosa para cualquier ser vivo y que, aunque por muy emotivo que resulte para quien “cree en ellas”, si la evidencia objetiva apunta que no son efectivas, lo correcto y menos peligroso es NO USARLAS o por lo menos, no usarlas como remplazo de las medicinas clínicamente desarrolladas pues como se ha visto en lamentables cientos de casos el resultado es la muerte.

Pdta: Esto incluye el no vacunarse y esperar que agua diluida o el toque mágico de un charlatan evite que tu bebe muera..


La homofobia y machismo inherente en nuestra cultura heredada de la tradición religiosa.

Dos hombres se besan en el estadio ante la multitud de hinchas de uno de los equipos más seguidos del país, en una de las regiones más conservadoras y homofóbicas de Colombia. El acto,  crea un revuelo nacional en noticias y por supuesto, en redes sociales, miles de personas en particular los extremistas religiosos, comentan lo degradada que esta nuestra sociedad y como necesitamos que el dios de los cristianos haga un exterminio como el que supuestamente hizo con los miles de hombre mujeres embarazadas, bebes, niños y abuelos e incluso perritos y gaticos o animales de granja al ejecutarlos a todos sin contemplación en las ciudades de Sodoma y Gomorra.

Piden con los puños levantados al cielo que la venganza de su dios homofóbico caiga sobre estos depravados que están corrompiendo a nuestros niños y destruyendo la familia tradicional de papá y mamá, y claman porque sus pastores -ahora convertidos en políticos- declaren estas manifestaciones de cariño como algo prohibido y digno de cárcel o incluso de pena de muerte como si viviéramos bajo los ojos acusadores de un miliciano del estado islámico que ejecuta gays por que el Imán de turno se lo indicó así y porque  su pederasta y analfabeto  profeta Mahoma así lo dejó dicho hace 12 siglos en un libro escrito por nómadas ignorantes de ese olvidado tiempo.

Dos muchachos se expresan cariño en un centro comercial tan solo tomándose las manos y quizá acariciándose el rostro mientras contemplan distraídos a un grupo de niños que juegan en un sitio destinado para ello en un centro comercial. Un energúmeno se acerca y los agrede física y verbalmente y los acusa injustificadamente de estar practicando actos lascivos delante de los  niños y de ser unos violadores que están a la caza de infantes. Los jóvenes homosexuales sorprendidos graban la escena mientras decenas de espectadores,  incluidos los niños,  ven como el violento individuo, que resulto ser seguidor del partido de ultra derecha que gobierna al país, (el centro democrático) los amenaza e insulta soezmente.

Los jóvenes deciden acudir a la policía para buscar protección, y resultan multados por supuestamente subvertir el orden público. Muchos, en redes sociales y en la calle, en particular los religiosos y seguidores de este partido de ultraderecha, que es el mismo que se opuso al tratado de paz con las guerrillas marxistas del país, el mismo que eligió en dos ocasiones por presidente a Álvaro Uribe Vélez , ese macabro presidente que promovió el asesinato sistemático de todo disidente y en cuyos gobiernos,  se llevaron a cabo con el apoyo del ejército, las peores masacres de la historia del país y el mismo, que convirtió a Colombia en el país con mayor cantidad de desplazados internos del mundo incluso más que Siria y Afganistán; esos seguidores de este partido, consideran que la policía actuó bien, que ese violento hombre que agredió a los muchachos solo estaba actuando como un buen padre que protege a sus niños y que los verdaderos culpables de pervertir la moralidad y buenas costumbres son esos desgraciados promotores de la supuesta ideología de género.

Y así,  podría continuar ad infinitum con historias que aparecen casi semanalmente en los diarios, la radio y televisión local y que a veces,  trascienden al ámbito nacional, pero que son simplemente la punta del iceberg de la homofobia y machismo inherente en nuestra cultura heredada de La tradición religiosa.

Tradición impuesta  primero por parte de la iglesia católica, que desde hace poco más 200 años que se fundó la República de Colombia ha tratado de imponer su visión distorsionada  e idiota, no basada en la evidencia, sino en el prejuicio, sobre la sexualidad humana. Una visión  sobre los roles que se deben seguir según su perverso dios, que le interesa más lo que hacen dos adultos  con pleno consentimiento con sus genitales, que la violación y cubrimiento sistemático de dichos violadores de niños, que ha tenido como política dicha organización criminal.

Tradición ahora impuesta y perpetuada por los falsos nuevos “nacidos en cristo” cristianos evangélicos, que cual fariseos modernos no siguen los consejos de su supuesto salvador de “no juzgar para no ser juzgados” y de “que tire la primera piedra el que esté libre de pecado” Sino que, para justificar su odio,  usan hermosas palabras de su ídolo para condenar a los que no se portan o piensan como él, cuándo supuestamente este bello mesías dijo: “el que no está conmigo esta contra mi”  y cuando dijo “ a estos le  espera el lago de fuego de azufre” o cuando citan al mayor predicador del evangelio “del amor” Pablo de Tarso quien dijo:

“ 9-¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10- ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”  1 Corintios 6:9-10 o cuando citan:26- “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,27-y de igual modo también los hombre, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28Y como ellos no aprobaron  tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;” Romanos 1:26-28  

Si contar los maravillosos textos en el antiguo testamento que invitan a asesinar a los homosexuales como en Levítico 20:13 que dice: “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron: ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”

Cabe destacar que estos grupos que ahora constituyen en Colombia unos 10 millones de personas, son los que  hacen marchas gigantescas contra un invento perverso  como el de la supuesta ideología de género y contra una ministra lesbiana (quien se vio obligada a renunciar) , solo porque quería hacer cumplir una sentencia de la corte constitucional que mandaba a que se impartiera educación sexual integral para evitar el matoneo en los colegios, matoneo que llevo al suicidio de un adolescente ateo y gay Sergio Urrego y que ha llevado a miles de jóvenes a sufrir en silencio.

Pero estos mismos, no hacen marchas contra los sacerdotes y pastores violadores de niños, ni contra los miles de personas entre ellos mismos que fornican a diario, o se emborrachan o comenten adulterio, ni contra los avaros o estafadores de  entre sus pastores o líderes políticos que colocan a Colombia entre los países más desiguales del mundo y con mayores tazas de corrupción.

Por el contrario, son en general maldicientes y a todo aquel que les señala su hipocresía lo condenan y amenazan, de hecho por sus comentarios en redes sociales o en privado, si pudieran lo exterminarían como lo hacen los fanáticos del estado islámico o lo decapitarían o ahorcarían como hace el gobierno de Arabia Saudita, o tal vez como votaron por el NO al tratado de paz, preferirían  volver al tiempo en que los grupos paramilitares apoyados por el gobierno de Uribe , hacían “limpieza social” secuestrando, torturando, exhibiendo desnudos ante todo el pueblo a las chicas transexuales y luego asesinándolas, como remedio a la supuesta depravación , sin siquiera sonrojarse y ni pensar que son ellos son los perversos homicidas que solo no querían ensuciarse las manos pero ya tenían sucio su corazón con el odio que destilaban con su boca y que ahora destilan a través de un teclado.


Los testigos de Jehová un paraíso para los abusadores de niños

Shelly, una pequeña niña de 9 años, asustada y temblorosa, se acerca a unos de los ancianos de la congregación -así se hacen llamar a sí mismos los líderes espirituales de esta secta destructiva- para buscar ayuda y protección de su propio padre que la abusa. 

Como es costumbre entre la secta, se crea un “comité judicial”, una especie de tribunal inquisidor que usan los Testigos de Jehová para juzgar a quienes cometen pecados de cualquier índole, desde fumar, besarse “indecorosamente” con la novia, celebrar un cumpleaños, recibir una transfusión de sangre o hasta una violación como en este caso. 


Se reúne a la niña con su abusador y tres hombres adultos más en un cuarto cerrado, sin la presencia de su madre u otro adulto que la proteja emocionalmente, y se la confronta con su padre violador. A la pequeña Shelly, que está confundida y nerviosa, se le exige que diga la verdad pues Jehová, el dios que no la protegió de ser violada, la puede castigar si miente. Además, le solicitan que tenga como forma de apoyar su acusación que dos Testigos de Jehová bautizados y adultos corroboren el abuso y que la niña no miente.  

Esto lo dicen pues su fanatismo los hace pensar que deben seguir al pie de la letra una regla, a todas luces ilógica, inventada por los judíos ignorantes de hace 6.000 años que vagaban en el desierto, que dice: “En caso de algún delito o pecado relacionado con alguna ofensa cometida, no se tomará en cuenta contra nadie a un solo testigo. La acusación se mantendrá solo por el testimonio de dos o tres testigos.”  (Deuteronomio 19: 15)

Por supuesto, el desgraciado abusador lo niega todo, y no fue tan estúpido como para cometer su crimen contra Shelly delante de alguien más. La manipuló por meses para que ella se mantuviera en silencio, y le hizo creer que su dios Jehová aprobaba todo. Además, como ella debía ser obediente a sus padres, pues es uno de los mandamientos. “honrarás a tu padre y a tu madre” (Efesios 6:2-4), no debería contarle a nadie, ni siquiera a su mamá, pues a los niños desobedientes se les debe asesinar. Entonces, le lee lo que dice Deuteronomio 21:18 – 21 RVC “18 “Si alguien tiene un hijo testarudo y rebelde, que no atiende a la voz de su padre ni a la de su madre, y que no los obedece a pesar de que lo castigan,19 entonces su padre y su madre lo llevarán ante los ancianos, a la entrada de la ciudad donde viva, 20 y dirán a los ancianos de la ciudad: ‘Este hijo nuestro es testarudo y rebelde; no atiende a lo que le decimos, y además es glotón y borracho.’ 21 Entonces todos los hombres de la ciudad lo apedrearán, y así morirá, para que quites de en medio de ti el mal, y todo Israel lo sabrá y temerá”.  Así que esta pequeñita no sabe qué hacer y solo se limita a llorar y pedir perdón ante los ancianos que supuestamente la deberían proteger, estos hombres adultos que temen más porque algo así llegue a saberse dentro de la congregación o, peor aún, llegue a las noticias.

Le dicen que no le vaya a contar a nadie más del incidente y le citan otro texto bíblico que dice que debe confiar en Jehová.

El pederasta sabe que ya está salvado, llora y dice que la niña está mintiendo, que eso que dice no es verdad y que ella es “muy imaginativa”. Los ancianos deciden no reportar el incidente a la policía pues eso puede traer “oprobio al nombre de Jehová y a su congregación”.  

Además, cuando hablan con la madre de Shelly, le recuerdan lo que dice la carta a Tito 2 3 – 5:  “3 Igualmente, que las mujeres de más edad se comporten con reverencia, que no sean calumniadoras ni estén esclavizadas a mucho vino y que sean maestras de lo que es bueno, 4 a fin de que aconsejen a las mujeres más jóvenes para que amen a sus esposos y a sus hijos, 5 tengan buen juicio, sean castas, trabajadoras en casa y buenas, y estén en sujeción a sus esposos, y así no se hable mal de la palabra de Dios”. Y hacen especial énfasis en la parte que dice que debe estar sujeta a su esposo

Shelly sigue su pesadilla por años y luego se entera de que a su hermana también la abusa su padre. Intenta de nuevo en la adolescencia ir a los ancianos junto con su hermana (ahora ya hay dos testigos del pecado) pero vuelve a ocurrir algo similar. No aceptan su testimonio pues son menores de edad y ninguna de las dos es Testigo de jehová bautizado. 

A pesar de lo doloroso de toda la situación, Shelly no se desanima y busca conseguir justicia de otra manera. Logra salir de su casa y estudiar en la universidad para ser abogada, reporta a la policía lo que les pasa a ella y su hermana. La expulsan de entre los Testigos de Jehová por atreverse a denunciar, lo que quiere decir que nadie de dentro de esa secta le puede dirigir nunca el saludo, ni sus amigos, ni compañeros, ni siquiera su propia madre, una muerte social absoluta si no tienes amigos en el mundo. 

Sin embargo, logra terminar sus estudios con la ayuda del policía que la acompaña en todo el proceso. La justicia de Australia condena al pedófilo de su padre y abre una de las mayores investigaciones hasta ese momento contra los Testigos de Jehová y sus infames políticas que los convierten en un paraíso para los abusadores de niños.

El fiscal general de Australia llama a dar testimonio a uno de los miembros del cuerpo gobernante de los testigos de Jehová (el equivalente a los 12 apóstoles modernos según ellos) y por lo tanto uno de los responsables para que los Testigos de Jehová de todo el mundo sigan esta regla siniestra de no reportar a las autoridades los abusos a niños. 

El individuo, tal como los cardenales de la iglesia católica, saca excusas traídas de los cabellos, como que en la ley australiana no se les exige que deban reportar estos casos y que él no es quien escribe las atalayas o toma las decisiones de estas leyes. Es una absoluta mentira, pues él como miembro del cuerpo gobernante participa de este tipo de directrices que los aproximadamente 10 millones de Testigos del mundo siguen como si fuera la palabra misma de Dios.

Pasan algunos años y en todo el mundo, en especial el anglosajón, los Testigos de Jehová como organización empiezan a perder juicios millonarios, lo que además de afectar sus finanzas atrae mucha atención de los medios.

Finalmente, alarmados por ello, utilizan su revista insignia Atalaya, edición de estudio de Mayo de 2019 https://www.jw.org/es/publicaciones/revistas/atalaya-estudio-mayo-2019/amor-justicia-ante-maldad/, para tratar de acallar las voces asustadizas de los borregos dentro de la secta, que ven como cada vez más en redes sociales, televisión, radio, prensa y hasta en las casas que visitan o en los carritos que ponen en las esquinas la gente los cuestiona sobre esta práctica de ocultar a las autoridades las denuncias de abusos y la famosa regla bíblica de los dos testigos.

¿Y qué encontramos en este estudio? Lo que vemos en las imágenes tomadas de dichas revistas.

¿Cambiaron la regla de los dos testigos? En absoluto, pues según ellos es un mandato bíblico que debe respetarse a toda costa.

¿Animan a los miembros de la congregación o a los ancianos a reportar los casos de abuso ante las autoridades competentes? No, sino que se escudan con la leguleyada de que se debe obedecer las leyes solo si están explícitamente dictaminadas en el país donde ocurran los hechos. 

¿Cambiaron de alguna manera su proceder contra los acusados por niños de ser abusadores? No, simplemente se remiten a decir que si el pecador se arrepiente debe permanecer en la congregación y tal vez les informen a algunos padres sobre el individuo para que sean más vigilantes de sus hijos.  

Y entonces, ¿nuestros hijos a los que estos abusadores podrían acceder al ir a predicar a nuestras casas qué? Esos niños no les importan a los Testigos de Jehová, igual para ellos, todos que no somos testigos somos unos mundanos a quienes pronto su dios Jehová destruirá de la forma más horrorosa, pues promete: “Pero a las naciones que hayan luchado contra Jerusalén, el Señor las castigará duramente: a su gente se le pudrirá la carne en vida, y se le pudrirán los ojos en sus cuencas y la lengua en la boca”. Zacarías 14:12 Dios Habla Hoy (DHH)

El relato de Shelly lo puede encontrar en este link: https://www.youtube.com/watch?v=OTOA01e_gGk&feature=youtu.be&fbclid=IwAR3BPF5Oz2RboJSS5isD-W28vztd8DWHV4PIcAbUGHxcymZvxZVadYlbobM