Cristianismo y poder

En este artículo partimos de dos fundamentos que pretendemos explicar brevemente con la intención de explicar cómo el cristianismo ha tenido históricamente relaciones con el poder político y cómo ha influenciado también el control de las masas.

Realizamos, inicialmente, un breve análisis para entender cómo el cristianismo se constituyó como la religión hegemónica de occidente y cómo se expandió prácticamente eliminando las creencias consideradas paganas, y también en qué se fundamenta/ó para eliminar otras creencias autóctonas como las de los pueblos indígenas, que más adelante en la historia pretendería erradicar totalmente en la época de la conquista del continente americano.

Establezcamos tres perspectivas principales, esto con la intención de conectar al cristianismo con los tres pilares que podríamos establecer para la consolidación de su poder y de su hegemonía: en primer lugar, como aliado del poder político, esto visto desde sus primeros años con la consolidación del poderío de la naciente iglesia católica con los emperadores romanos y la unión de ambos poderes en congruencia con el control político.

Papa coronado al emperador

En este primer hilo observamos que, aunque el imperio romano cayó, algunas monarquías desaparecieron —y otras prácticamente no tienen poder político—, las dictaduras fascistas del siglo XX llegaron a su fin y las democracias contemporáneas han tratado de hacer leyes para separar el poder político de la influencia religiosa, el cristianismo mantiene una fuerte representación en las esferas del poder. Podemos inferir que, aunque el poder político se transforma, el poder del cristianismo que se ha forjado alrededor de este, no finaliza.

Hitler y el Papa

En segunda instancia, también tenemos que revisar cuál ha sido el manejo de las masas de desde esta religión y cómo ha podido influir en la mentalidad de tantas personas y mantener un arraigo tan fuerte en nuestra sociedad. Para esto se debe entender el hilo histórico que lo permitió y que probablemente es la razón por la cual el cristianismo permeó de una manera tan fuerte la mente de las personas y que, a pesar de lo visto con la caída de los poderes políticos, mantiene una base “popular” de creencia que le permite tanto a este en sus diferentes sectas y a la propia iglesia católica seguir a flote y no desaparecer Es decir, cuando el poder político que es apoyado por el cristianismo es derrocado, se mantiene la convicción de las personas en su creencia religiosa. Podríamos decir que esto se acerca a un profundo dogmatismo, quizá enraizado en la ignorancia humana, pero esto tiene razones históricas que, si bien están conectadas por el poder político, están aún más relacionadas con la mente de las personas que se han denominado católicas o cristianas en el desarrollo histórico de esta creencia.

Un tercer aspecto es la expansión propia del cristianismo. Claramente está interconectada por con las dos anteriores: la forma como el cristianismo se expandió y las tesis con las que lo hizo, ya sean ideológicas o utilizando mecanismo violentos o de coerción. Es decir, el cristianismo tuvo dos fases, una en la que se expandió inicialmente bajo la persecución romana de base más ideológica, y otra en la que ya apoyada en el poder imperial que se impuso con mayor fuerza, ya no solo ideológicamente sino sustentada en mecanismos violentos para y expandirse. Es decir, el cristianismo pasó de ser una pequeña serie de sectas que se propagaba por la prédica dogmática, a ser un poder político que podía hacerse de los mandatos imperiales y del ejercicio del poder para expandirse y consolidarse, toda una maquinaria que por supuesto inició en la época romana, continuó y se consolidó durante la época de la edad media y las monarquías y que, a pesar de las revoluciones liberales y posteriormente comunistas, logró mantenerse.

Españoles predicando a los indígenas americanos

Hasta este punto encontramos que el cristianismo se fundamenta y consolida en el poder de tres formas: una base ideológica/dogmática que fundamenta la creencia en las bases de la población. Conjuntamente quienes han iniciado  este movimiento popular y lo han enseñado van consolidándose como sus intérpretes como los pastores u obispos quienes organizan esta base y la convierten mediante la doctrina ideológica en un movimiento fuerte que empieza a abrirse camino a la unión con el poder político de turno y una tercera etapa en la cual, una vez el poder de base y sus líderes han tomado el poder político, imponen los mecanismos legales para mantenerse en el control de ese poder y, una vez este se ve sometido o debilitado, el cristianismo vuelve a las bases ideológicas de corte popular sembradas en la masa creyente y adoctrinada que en esta etapa se ha convertido ya en sectores radicales o fanáticos que levantan y mantienen el movimiento. Es un ciclo que parece no tener fin.

Por consiguiente, para entender esta perspectiva, demos una breve mirada histórica de la conexión de poder de base ideológico, poder político, mecanismos de expansión del movimiento y mantenimiento ideológico del mismo.

Primero, las bases del poder ideológico radican en las raíces del cristianismo desde el judaísmo. En la época histórica en la que se supone aparece Jesús existía en la comunidad judía un anhelo fuerte de la llegada de un mesías, un elegido. Los judíos siempre han tenido esta creencia debido a las múltiples persecuciones de las que han sido víctimas; es un pueblo que espera un salvador de corte celestial o divino que cambie su desafortunada suerte y los salve. Comprendamos entonces que la idea del mesías esta tan asimilada por los judíos de aquel entonces que esperaban ese salvador con ansias. Durante esa época muchos se proclamaron como tal e incluso el movimiento de los zelotes añorando las gestas macabeas esperaban un guerrero de dotes milagroso para libar al pueblo judío del sometimiento romano. Esta idea, si bien se apartaría del judaísmo en lo que refiere a Jesús, caló fuertemente en la conciencia de los primeros cristianos. Dejando de lado toda la historia bíblica ya conocida, la idea mencionada trascendió en los primeros cristianos quienes, si bien nunca mencionaron que Jesús fuera dios, sí mantuvieron esa idea para consolidar el movimiento. En ese orden de ideas, Pablo —quien es el mayor impulsor del cristianismo— establece, según el historiador Paul Jonhson, las bases ideológicas del triunfo del cristianismo sobre el paganismo reinante: en primer lugar el paganismo de Roma como religión tenía algunas falencias que el cristianismo supo de manera hábil ocupar El culto pagano no ofrecía nada más allá de la vida o por lo menos algo que consolara al ser humano. Pablo empieza su ejercicio de conversión con esta idea: Jesús les ofrece la verdadera repuesta a estas personas paganas, una salvación verdadera y una promesa de una vida eterna, algo que el paganismo no ofrecía. Para nosotros puede resultar una idea poco convincente, pero esta base ideológica realmente entró en el imaginario de muchos paganos que la tomaron y la asimilaron. Daba una respuesta al vacío de su creencia pagana. Conjuntamente el credo pagano era estatal, es decir que hacía parte del imperio y no tenía nada de personal o voluntario y el cristianismo supo interpretar este reclamo. Por supuesto, la gente sentía que era su elección y que más allá de los ritos de la religión estatal existía una convicción personal que se iba convirtiendo en una comunidad independiente del imperio y que ofrecía verdaderas respuestas existenciales. Este aspecto parece menor pero observamos que después de 2000 años es la misma idea que consolida tanto a católicos como a protestantes, congregaciones con fuertes creencias que se unen por una promesa, por una predica convincente o por una experiencia personal y voluntaria, que sin embargo hace parte del vacío existencial del ser humano y del cual el cristianismo se aprovecha bajo promesas y tesis que convenientemente solo se pueden comprobar a la hora de la muerte

Partiendo de esta idea tenemos entonces que Pablo, según su propia convicción (pues no tiene otro fundamento más allá que su propia interpretación), establece que el mensaje de Cristo es real, que su prédica es la única verdadera y la llamada a convertir a todos los gentiles. Entonces no se trata ya de un credo estatal, es la salvación y no es para unos pocos sino para todo el que quiera estar en esta comunidad. Una base ideológica arrolladora que además ya no dependía de ningún Estado o imperio (esta idea ayuda a entender porque el cristianismo sobrevive a todas las desapariciones de los diversas formas de gobierno) sino que es una comunidad elegida no por temas de razas o naciones sino por la comunión con Cristo a la cual pueden acceder todos. Esta idea, establece Johnson, permeó tanto la sociedad pagana que prácticamente la cristianizó y obligó a Constantino a declarar el edicto de Milán permitiendo la libertad religiosa, obviamente con un cristianismo casi que triunfador con la intención de que el imperio absorbiera la nueva religión y que esta no fuera la caída del mismo (aunque posteriormente se vería que tuvo influencia en ello).

Sobre la adopción por parte de Constantino del credo cristiano existen variados análisis históricos. Aquí veremos el relacionado al poder, al asumir Constantino la nueva religión los primeros predicadores cristianos, como el caso de Eusebio, establecieron fuertes nexos con el imperio romano. Pablo quería apartar el cristianismo del judaísmo y convertirlo como hemos visto en algo universal, en esta tarea el imperio político unido a la creencia sería fundamental. Eusebio estableció en primer lugar un orden en cuanto la organización del credo del cristianismo y una serie de normas relacionadas al poder político y religioso; en términos prácticos, Eusebio consolidó la divinización del emperador Constantino y lo revistió de la idea de que el emperador era una especie de altísimo jerarca de la iglesia, la semilla de la unión de ambos poderes, consolidada además en el discutido (pero aceptado de manera conveniente) documento de la donación de Constantino, donde el emperador a su vez entrega poderes extremos de control político y social al naciente cristianismo.

Costantino

Hemos visto entonces cómo en sus raíces históricas el cristianismo se consolida ideológicamente con la prédica de sus primeros creyentes. Por supuesto Pablo de manera especial y, como esto llega hasta el poder político en la figura de Constantino, hasta ahora parece un proceso pacífico o por lo menos “natural”. Sin embargo aquí analizaremos también la expansión del cristianismo ya no solo dogmáticamente sino también con los medios coercitivos y/o violentos además de cómo esa base dogmática adopta las posiciones fanáticas o radicales desde esos primeros años y que hoy también son evidentes en nuestras sociedades.

En este contexto era evidente que había una considerable cantidad de cristianos que proliferaban en el imperio romano. Constantino, al adoptar esta creencia, por supuesto es dominador de todo este credo pero a su vez le otorga el poder de expandirse libremente. Sin embargo, y según el libro “La edad de la penumbra” de Nixey, los primeros cristianos no estaban dispuestos a tolerar esto. Para predicadores tan influyentes como Agustín o Juan Crisostomo solo podía existir un credo y negarle esa verdad  o los otros era prácticamente condenarlos. Es decir, el cristianismo se asumió como hemos visto como la única doctrina verdadera y por tanto consideraba la posibilidad de obligar, si era necesario por la  fuerza, a la conversión de todas las personas que no compartían su credo, pues desde la visión de estos predicadores era su  tarea y era lo correcto. Esto lo fundamentaron en versículos bíblicos. Citamos el ejemplo del Deuteronomio —el cual ellos mismo utilizaron para estas tesis—  versículo 12, 3: “y derribareis sus altares y quemareis sus imágenes y sus bosques, consumiréis con fuego destruiréis las escultoras de sus dioses y extirpareis el nombre de ellas de aquel lugar”. Este versículo se constituye en la destrucción de todas las otras creencias, por consiguiente las personas que no gustaban del cristianismo serían sometidas a la fuerza.

En este punto y sin entrar en análisis más extensos, es donde podemos observar una serie de tesis extremistas del cristianismo que se fundamentan en textos bíblicos sobre su creencia, la cual considera que es la única verdad y que por ende debe ser asimilada así por todo el mundo. Estas ideas, por supuesto, no se quedarían en la sola enunciación y, al ser interpretadas por la base dogmática popular ya expuesta, tuvo como resultado la imposición del cristianismo de maneras violentas y que serían toleradas por los posteriores emperadores que siguieron a Constantino en su fe cristiana, como el caso de Teodosio. Es así como Crisostomo proclamaba al mejor estilo de cualquier dictadura que los cristianos debían espiar a sus vecinos en sus tareas cotidianas, mantener la vigilancia extrema sobre sus actividades paganas, es decir interferir en la vida personal de estas e informar a las autoridades cristianas de estos crímenes paganos con el fin de “educar” en la doctrina correcta. Crisostomo exponía una suerte de conversión forzada la base de la más primaria violación de las libertades humanas. Agustín reforzaba esta posición argumentando que el uso de la violencia para convertir a los gentiles era válido ante los ojos de su dios puesto que era necesario por la necesidad de un bien mayor. Estamos ante mecanismos dictatoriales sin duda alguna, pero no eran ellos quienes realizaban dichas tareas, sino la base dogmática del movimiento, las personas comunes cristianas que también sentían que estaban llamadas a realizar esta tarea y que ciegamente creían en que esto era realmente bueno. Esta masa de fanáticos violentos derivó en una suerte de cuerpo “paraestatal” del cristianismo que hacia las tareas sucias de los obispos de aquella época, conocidos como los cincunceliones. Este grupo era “repudiado” por fanático pero utilizado para realizar actos contra otras creencias cuando se le necesitaba. Anterior a este grupo también existieron diversas formaciones cristianas fanáticas que no dudaban en emplear la violencia contra los paganos. En este sentido, la autora Nixey fundamenta que, sin este tipo de prácticas que convertían a las personas a la fuerza, el cristianismo no hubiese proliferado como lo hizo.

Cincunceliones matando a nombre de su dios

En conclusión, las raíces históricas del cristianismo están fundamentadas en el dogmatismo, el autoconvencimiento, la consolidación de un poder político, el control de masas y en una base fanática dispuesta a hacer lo que sea para mantener vivo el movimiento. Parece que fue muchos siglos atrás, pero es la actualidad y es así como esta creencia persiste y se impone en la sociedad.

Columna de opinión de nuestro colaborador:

Juan David Ramirez Rubiano, sociólogo humanista

Celso

¿Deberían los ateos de cualquier país apoyar las protestas populares?, ¿Qué tiene que ver eso con el ateísmo?

Ser ateo no te excluye como miembro de una sociedad y por ende de las implicaciones de ser ciudadano y miembro de dicha sociedad, así que, de nuevo, la carga negativa y tendenciosa de la que parten las preguntas anteriores se debe a que quien las formula, cae en la falacia falso dilema.

¿Por qué un falso dilema? Pues entendamos de que se trata esta falacia y relaciónemola con la insinuación de las preguntas.

La falacia del falso dilema se explica en: http://www.usoderazon.com/conten/arca/listado/dilema.htm

Y es como sigue

Se produce una falacia de falso dilema, de la misma forma que en todo argumento disyuntivo, cuando se emplean términos en disyuntiva que no son ciertos, exhaustivos o excluyentes.   El argumento del dilema consta de:   Una disyunción que recoge dos únicas opciones alternativas. Dos proposiciones condicionales que analizan las alternativas. Una conclusión común.   A o B Si A, entonces C Si B, entonces C   En consecuencia, los errores posibles son:   1. Puede ser falso el dilema porque sus términos:            no son exhaustivos (incompletos; olvidan otras posibilidades).            no son excluyentes (no son incompatibles; no hay que escoger). 2. Pueden ser falsas las premisas condicionales y sus conclusiones.    

1. Es falso el dilema

            a. Porque los términos no son exhaustivos (la enumeración es incompleta)

Estamos en la misma situación de cualquier argumento disyuntivo en que se nos ofrecen opciones no exhaustivas. El dilema ha de funcionar como una tenaza. Si el adversario descubre una tercera vía, no hemos hecho más que el ridículo. Por ejemplo:

Los hutus pueden quedarse en Ruanda o huir a Tanzania.

           Si se quedan en Ruanda, los matan los Tutsi.

           Si huyen, los matan en Tanzania.

Conclusión: los matan en ambos casos.

Supongamos que alguien nos replica:

No es cierto que los Tutsi hayan de escoger exclusivamente entre Ruanda y Tanzania. Pueden, además, ir al Congo.

Si esto es cierto, queda destrozado nuestro dilema. Hemos dejado una vía de escape, con lo que nuestro gozo dialéctico se desvanece como las ilusiones de un pobre.

b. Porque los términos no son incompatibles

O nos preocupamos por el desarrollo industrial, en detrimento del ambiente, o nos preocupamos de la naturaleza en perjuicio de las industrias. Lo uno o lo otro. Ya sé que las dos opciones tienen inconvenientes, pero hay que escoger: o patitos o empleos.

¿Cómo deberíamos contestar?

No señor. Estamos ante un falso dilema. No son opciones incompatibles y no será difícil armonizar las ventajas y reducir los inconvenientes de ambos.


2. Son falsas las premisas.

Pueden serlo, como argumentos condicionales que son, bien porque no es cierto lo que afirman, bien porque no sea cierta su conclusión. Caben aquí los mismos errores que en cualquier argumento condicional. Volvamos al ejemplo de Burundi. Supongamos que alguien replica:

Es cierto que los hutus sólo pueden escoger entre Ruanda y Tanzania.

Pero no es verdad que los maten en Tanzania.

Así es que pueden refugiarse en Tanzania.

La disyuntiva era buena, pero uno de los condicionales resulta ser falso. Así de sencillo. En un dilema los caminos deben estar bien tomados, y los obstáculos que los intercepten deben ser infranqueables. De otro modo nunca detendrán a nuestro adversario. La conclusión que se extraiga de cada alternativa ha de ser cierta, obligada, indiscutible.


¿Dónde está el falso dilema en las preguntas del título? En principio la primera pregunta, al usar la palabra DEBERIAN que según https://www.buscapalabra.com/categoria-gramatical-tiempo-verbal.html?palabra=deber%C3%ADan es: “El Condicional Simple se puede utilizar para expresar la posibilidad de que una acción tenga lugar o para hacer una petición de manera educada.” Se está poniendo como condicional dos disyuntivas, a saber:

  1. Los ateos deben apoyar X
  2. Los ateos NO deben apoyar X

Como si no hubiera la simple opción de ser neutral o apático al respecto, o apoyar con condicionales o no apoyar con condicionales, como otras opciones.

Además,  como en otras ocasiones hemos explicado,  la definición básica de ateo no trae consigo ninguna otra implicación que no creer en dioses y nada más, y por lo tanto decir lo que  un ateo,  un grupo de ateos, las asociaciones de ateos, o peor aún, TODOS los ateos debería hacer X, es llevar la definición de ateo a campos que no le pertenecen y lo que es peor, trae incluida la falacia del verdadero hombre escoces  ( véase : https://esacademic.com/dic.nsf/eswiki/473516)

Como se explica en el anterior párrafo, si somos puristas, ser ateo no implica nada en absoluto con ningún otro tema que no sea el de no creer en divinidades, pero como el no creer en divinidades, así como creer en ellas, moldea la forma en que vemos el mundo y por ende como percibimos que debe organizarse la sociedad y bajo qué criterios; entonces el ser ateo o no creer en divinidades esta de una u otra relacionado  con lo que creemos respecto a cómo debe organizarse la sociedad y bajo qué criterios. Así pues, nuestra descreencia nos da una cosmogonía propia ya sea como individuos o como colectivos que incluye una visión política sobre muchos asuntos.

asuntos.


Un marcado punto en común de muchos ateos y asociaciones o colectivos que reúnen a estos individuos, como es bien conocido, es la posición política de que el estado y por ende la sociedad debería organizarse bajos los criterios contemplados por el estado laico.

Por ende, cualquier alianza entre los políticos y los religiosos para que estos últimos se beneficien de forma particular o beneficien la imposición de su creencia sobre el resto de la población, es inadmisible.

Las formas en que estas alianzas han tomado forma en el mundo han sido diversas y variopintas. En Latinoamérica, se ha configurado recientemente de forma tal que los políticos de extrema derecha buscan votos y financiación dentro de los fanáticos evangélicos y sus multimillonarios pastores. Ya han logrado importantes logros al poner presidente a un radical anti derechos en Brasil, y dominar los congresos de Honduras y Guatemala, y como último caso, la toma del poder de radicales evangélicos mediante la ayuda de los militares de Bolivia.

Así pues, varios reclamos sociales justos por si mismos, están ligados de cierta forma con el hecho de que los fanáticos religiosos quieren imponernos un modelo de estado y de sociedad, donde los derechos de los que no creemos o no creemos igual que ellos, se vean vulnerados o simplemente relegados a un tercer lugar, pues para estos últimos, es más importante mantener el poder a toda costa, sin importar el daño ambiental, el sufrimiento de ancianos que no se pondrán pensionar o de jóvenes que tendrán sueldos de miseria y educación precarios o peor aún, ninguna educación.

Para los fanáticos no es importante si el político o pastor de turno es un corrupto que roba por billones de nuestros impuestos, lo importante es que sea cristiano o al menos católico y “no vaya a permitir que homosexualicen a nuestros niños” o que apoye el aborto y por supuesto que no apoye los ritos satánicos de los indígenas o sea ateo.


Así que, dentro de este contexto, La Asociación de Ateos de Bogotá toma la posición coherente dentro de sus principios constitutivos de defender los derechos humanos de libertad de expresión y de conciencia (derecho 18 y 19 de la carta de derechos humanos) que incluyen por obvias razones la libertad de manifestarse públicamente en contra de este tipo de políticas anti derechos que el gobierno de Colombia ha venido adoptando y por eso apoya el paro nacional que empezó el pasado 21 de noviembre.


Comunicado de prensa

La Asociación de Ateos de Bogotá comunica que seguimos respaldando el paro nacional como muestra de nuestro interés en un cambio social para todos los bogotanos y colombianos. Pero este apoyo NO IMPLICA que estemos de acuerdo con los actos de violencia, vandálicos o de saqueos que algunos individuos, ya sea por voluntad propia o azuzados por intereses políticos macabros sin importar de que inclinación política se trate, están cometiendo.  Tampoco consideramos que el uso desmedido de la fuerza de parte de las autoridades gubernamentales esté justificado y solicitamos que en el marco de los derechos humanos se busquen alternativas para una transición pacífica y concertada.

Seguiremos como ONG velando por los derechos humanos de libertad de conciencia y expresión y consideramos que la protesta pacífica es parte de estos derechos.

Con todos ustedes los ciudadanos de esta bella ciudad y país

Los miembros de La Asociación de Ateos de Bogotá


¿Por qué varias páginas de ateos como la de la Asociación de ateos de Bogotá –AAB-, apoyan el aborto, los derechos de los sectores LGBTI, la eutanasia y el estado laico, si eso no tiene ver con ser ateo?

Como se explicó en una anterior entrada (http://aab.ateos.co/index.php/2019/08/29/ser-ateo-implica-ser-apolitico/)  la definición básica de ateo viene de su etimología A= Sin Theos = Dios, así pues, la composición de la palabra ateo podría remplazarse con la frase; Sin dios.

Y de forma más completa ateo es aquella persona que no creen en ningún concepto de dios.

Basados en ello, varios puristas consideran que las páginas de ateos – como la de la AAB-  no deberían incluir en su temática nada que no esté relacionado directamente y explícitamente con el asunto de no creer en dios. Algunos incluso consideran que ser anti religioso o blasfemo tampoco debería ser parte del contenido de dichas paginas o grupos.

¿Por qué entonces la AAB, incluye estos temas?

En primer lugar, por la simple y sencilla razón que hablar del concepto de un ser que no creemos podría ser monotemático, aburrido y de cierta forma estéril. Es como si aquellos que no les gusta ningún deporte se pusieran a hablar de por qué no les gustan los deportes, o que los calvos hablaran de por qué su corte, no es un peinado.

Siguiendo la analogía de aquellos que hablasen de por qué no les gustan los deportes, la conversación se enriquecería y resultaría “interesante” si hablaran de todas las cosas que están realacionadas con el deporte y que ellas detestan, como, por ejemplo, los resultados violentos de las fanaticadas de los equipos y como eso les afecta a ellos como no seguidores de ningún deporte.

Así mismo, cuando la AAB y otras páginas abordan el asunto del aborto, lo consideran desde la perspectiva de los argumentos que generalmente esgrimen los creyentes (casi siempre los más fanáticos o ignorantes) para apoyar su tesis pro parto (no son pro vida, pues después de parido el niño parece no importarles mucho).

¿Qué argumentos son los típicos contra al aborto legal?

  • Que la vida es sagrada desde la concepción pues dios implanta el alma en ese momento

A lo que un ateo – que no cree en ningún dios – por simple lógica básica, considera un argumento carente de valor.

  • Que el mandamiento de dios es: No mataras

A lo que, de nuevo, un ateo podría responder que ese mandamiento no le aplica, porque para él, la fuente de poder y legislativa que hace esa exigencia no existe. Que más bien, en su caso, se trata de las consideraciones éticas de tomar una vida en vista de la empatía que todos como seres humanos tenemos por nuestros congéneres y por un indefenso, pero que, para nuestro caso, fuera de las restricciones de los inamovibles del religioso, consideramos los pros y contra de las muchísimas variables involucradas.

Por ejemplo: ¿Es un embrión antes de las 8 semanas un ser sintiente que tiene los mismos derechos que una niña violada, o una mujer que podría perder su vida, o incluso que simplemente no está en su proyecto de vida el dar a luz un hijo en este momento de su vida o simplemente no quiere tener hijos?

¿Vale la pena traer a un niño al mundo, cuando se sabe que vendrá con malformaciones genéticas o una terrible enfermedad que lo hará sufrir a él y a su familia?

Siguiendo el mismo hilo argumental, ¿no es más inmoral traer de manera forzosa a un bebé al mundo donde los padres no estarán en condiciones de darle una vida digna y con los recursos tanto económicos como psicológicos para que se desarrolló como un ser humano feliz y que contribuya a la sociedad en lugar de llegar a ser una carga o peor aún debido a sus terribles condiciones de vida un peligro como potencial delincuente?

Y así, muchas otras consideraciones que se pueden hacer si se saca a dios de la discusión

¿Qué hay del asunto de los sectores LGBTI? ¿Eso que tiene que ver con el ateísmo?

De nuevo analicemos los argumentos religiosos

  • Los gays son una abominación, dios dice que su pecado trae como la paga el infierno, pero dios los ama.

Si usted como ateo no ve el problema de en esta afirmación y por qué es violatoria de los derechos humanos de los que pertenecen a los sectores LGBTI, su problema no es que se un purista de la definición de que es ser ateo, su problema es que no puede empatizar con una afirmación que le despoja los derechos a otro ser humano por lo que dice un libro de mitología judeo–cristiana

Cambie la palabra gay por ateo en la frase del religioso fanático, quedaría así:

Los ATEOS son una abominación, dios dice que su pecado trae como la paga el infierno, pero dios los ama.

¿No le parece discriminatoria esta afirmación sobre los ateos, ¿por no debería sentir lo mismo por los gays?, ¿Estaría de acuerdo que un pastor que se lance al concejo, a la alcaldía, el senado o la presidencia usara esa afirmación para crear leyes que lo discriminen a usted por ser ateo, o por ser gay?

  • Macho y hembra los creó

En esta afirmación de nuevo se acude a la falacia de autoridad, asumiendo primero que existe un supuesto ser creador de la naturaleza – lo que incluye humanos- y que ese ser supra natural, nos dividió a todos inequívocamente de una forma binaria y absoluta.

Este falso argumento que no se sostiene por sus propias suposiciones, generalmente va acompañado de otra falacia de autoridad donde los fanáticos tratan de sustentar su afirmación con el supuesto de que la biología los respalda.

 Lo interesante es que tratando de darle mayor credibilidad científica a su posición discriminatoria y basada en la ignorancia, descartan de tajo todas la otra evidencia científica de cientos de especies que no solamente practican sexo homosexual ( iguanas lesbianas, bonobos, delfines) sino incluso de las especies que utilizan como mecanismo de supervivencia de la especie la transexualidad (pez payaso), o que, la  intersexualidad es algo bastante común en la naturaleza incluso para especies enteras como buena parte de las plantas lo son ( véase las flores ).

Lagartijas lesbianas
https://elpais.com/elpais/2017/01/23/ciencia/1485165204_224712.html
Pez Payaso Transexual
https://www.vice.com/es_latam/article/kzd3ee/el-fabuloso-clan-de-los-peces-transexuales
Flores el epítome del ejemplo de intersexualidad
https://www.youtube.com/watch?v=fvyUvcRwX0E

Ahora bien, ¿y la Eutanasia?

  • Dios nos dio la vida y solo él tiene derecho a quitarla.

De nuevo, ¿qué ateo consideraría seriamente que esta afirmación es suficiente para decidir si una persona tiene derecho o no de quitarse la vida?

Las consideraciones éticas respecto a que un individuo en circunstancias dolorosas, terminales y muy complejas no se pueden ver a la luz simplista, irreal y prejuiciosa que esta soterrada en la afirmación del fanático religioso.

Una persona moralmente capacitada, entenderá que obligar a otro ser humano a sufrir solo porque un supuesto dios creador y legislador universal es el único que tiene derecho a tomar la vida por ser quien le dio origen, es una condena brutal a la tortura lo cual va en contra de lo ético y es claramente inmoral.

Es curioso, además, la contradicción que generalmente tienen en su mente estos “abanderados de la vida” ya sea por ser pro parto o por ir contra la eutanasia, pues no se sonrojan en apoyar la pena de muerte o el derecho de tener armas “para protección personal” como pasa con los fanáticos religiosos de EEUU o firmar contra un tratado de paz en Colombia, en el caso de los fanáticos religiosos de nuestro país.

El estado laico, ¿eso no es un asunto político, que tiene que ver con ser ateo?

De nuevo el ateo purista no hace las conexiones mentales necesarias para comprender como este asunto político es de vital importancia para defender 2 derechos fundamentales que tenemos como seres humanos y que, como ateos (activistas o no), podemos vernos vulnerados si no hay una efectiva separación de la iglesia y el estado.

Estos derechos son:

Artículo 18.
 

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19.
 

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/

El derecho humano 18 implica según Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas citando el documento (A/RES/2200 A (XXI) del 16 de diciembre de 1966), en el Artículo 18, Donde se especifica que esta garantía :             

 «… protege las creencias teístas, no teístas y ateas, así como el derecho a no profesar ninguna religión o creencia “

Por otro lado:

 Cfr. Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, CCPR General Comment No. 22: Article 18

(Freedom of Thought, Conscience or Religion), 30 de julio de 1993, CCPR/C/21/Rev.1/Add.4, punto 2 se explica que:

“…y necesariamente implica el derecho a reemplazar por otra la religión o creencia que actualmente profese una persona o adoptar una visión atea (Ibid., punto 5)…”

Por lo cual este el derecho humano numero 18 nos cobija a todos los que no creemos en ningún dios, y una efectiva separación del estado e iglesia (un estado laico funcional) es la mejor garantía de que este derecho a no creer que tenemos por el solo hecho de ser humanos, sea respetado

Por otro lado, con respecto al derecho humano número 19, al decir: “este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones” es casi evidente que esto implica no ser molestados por expresar libremente el hecho de que somos ateos y que no consideramos que las políticas públicas sobre educación científica, sexualidad, aborto, eutanasia, o el uso de los recursos públicos sean destinados para promover la visión sesgada de los grupos mayoritarios de cierta corriente religiosa.

Así pues paginas como esta, la de la AAB y muchas otras, se preocupan por el estado laico como la mejor política de estado que nos garantiza proteger estos derechos para nosotros como ateos y para la población en general de creyentes de diversas denominaciones quienes podrían ser afectados si los fanáticos de cualquier denominación trataran de imponer su cosmogonía y visión sesgada y pre juiciosa del mundo como pasa en países como Arabia Saudita o Irán, donde Ateos y homosexuales son llevados a la horca solo por no cumplir con lo que supuestamente el pedófilo y analfabeta de Mahoma les dictó en su libro de fabulas del siglo XII

Posdata: Agradecemos muy especialmente si encuentran errores de ortografía o redacción para corregirlos de inmediato, si desea ayudarnos es ese campo de la edición contáctenos pues su trabajo será muy valioso y reconocido


La homofobia y machismo inherente en nuestra cultura heredada de la tradición religiosa.

Dos hombres se besan en el estadio ante la multitud de hinchas de uno de los equipos más seguidos del país, en una de las regiones más conservadoras y homofóbicas de Colombia. El acto,  crea un revuelo nacional en noticias y por supuesto, en redes sociales, miles de personas en particular los extremistas religiosos, comentan lo degradada que esta nuestra sociedad y como necesitamos que el dios de los cristianos haga un exterminio como el que supuestamente hizo con los miles de hombre mujeres embarazadas, bebes, niños y abuelos e incluso perritos y gaticos o animales de granja al ejecutarlos a todos sin contemplación en las ciudades de Sodoma y Gomorra.

Piden con los puños levantados al cielo que la venganza de su dios homofóbico caiga sobre estos depravados que están corrompiendo a nuestros niños y destruyendo la familia tradicional de papá y mamá, y claman porque sus pastores -ahora convertidos en políticos- declaren estas manifestaciones de cariño como algo prohibido y digno de cárcel o incluso de pena de muerte como si viviéramos bajo los ojos acusadores de un miliciano del estado islámico que ejecuta gays por que el Imán de turno se lo indicó así y porque  su pederasta y analfabeto  profeta Mahoma así lo dejó dicho hace 12 siglos en un libro escrito por nómadas ignorantes de ese olvidado tiempo.

Dos muchachos se expresan cariño en un centro comercial tan solo tomándose las manos y quizá acariciándose el rostro mientras contemplan distraídos a un grupo de niños que juegan en un sitio destinado para ello en un centro comercial. Un energúmeno se acerca y los agrede física y verbalmente y los acusa injustificadamente de estar practicando actos lascivos delante de los  niños y de ser unos violadores que están a la caza de infantes. Los jóvenes homosexuales sorprendidos graban la escena mientras decenas de espectadores,  incluidos los niños,  ven como el violento individuo, que resulto ser seguidor del partido de ultra derecha que gobierna al país, (el centro democrático) los amenaza e insulta soezmente.

Los jóvenes deciden acudir a la policía para buscar protección, y resultan multados por supuestamente subvertir el orden público. Muchos, en redes sociales y en la calle, en particular los religiosos y seguidores de este partido de ultraderecha, que es el mismo que se opuso al tratado de paz con las guerrillas marxistas del país, el mismo que eligió en dos ocasiones por presidente a Álvaro Uribe Vélez , ese macabro presidente que promovió el asesinato sistemático de todo disidente y en cuyos gobiernos,  se llevaron a cabo con el apoyo del ejército, las peores masacres de la historia del país y el mismo, que convirtió a Colombia en el país con mayor cantidad de desplazados internos del mundo incluso más que Siria y Afganistán; esos seguidores de este partido, consideran que la policía actuó bien, que ese violento hombre que agredió a los muchachos solo estaba actuando como un buen padre que protege a sus niños y que los verdaderos culpables de pervertir la moralidad y buenas costumbres son esos desgraciados promotores de la supuesta ideología de género.

Y así,  podría continuar ad infinitum con historias que aparecen casi semanalmente en los diarios, la radio y televisión local y que a veces,  trascienden al ámbito nacional, pero que son simplemente la punta del iceberg de la homofobia y machismo inherente en nuestra cultura heredada de La tradición religiosa.

Tradición impuesta  primero por parte de la iglesia católica, que desde hace poco más 200 años que se fundó la República de Colombia ha tratado de imponer su visión distorsionada  e idiota, no basada en la evidencia, sino en el prejuicio, sobre la sexualidad humana. Una visión  sobre los roles que se deben seguir según su perverso dios, que le interesa más lo que hacen dos adultos  con pleno consentimiento con sus genitales, que la violación y cubrimiento sistemático de dichos violadores de niños, que ha tenido como política dicha organización criminal.

Tradición ahora impuesta y perpetuada por los falsos nuevos “nacidos en cristo” cristianos evangélicos, que cual fariseos modernos no siguen los consejos de su supuesto salvador de “no juzgar para no ser juzgados” y de “que tire la primera piedra el que esté libre de pecado” Sino que, para justificar su odio,  usan hermosas palabras de su ídolo para condenar a los que no se portan o piensan como él, cuándo supuestamente este bello mesías dijo: “el que no está conmigo esta contra mi”  y cuando dijo “ a estos le  espera el lago de fuego de azufre” o cuando citan al mayor predicador del evangelio “del amor” Pablo de Tarso quien dijo:

“ 9-¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,10- ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”  1 Corintios 6:9-10 o cuando citan:26- “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza,27-y de igual modo también los hombre, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28Y como ellos no aprobaron  tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen;” Romanos 1:26-28  

Si contar los maravillosos textos en el antiguo testamento que invitan a asesinar a los homosexuales como en Levítico 20:13 que dice: “Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron: ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”

Cabe destacar que estos grupos que ahora constituyen en Colombia unos 10 millones de personas, son los que  hacen marchas gigantescas contra un invento perverso  como el de la supuesta ideología de género y contra una ministra lesbiana (quien se vio obligada a renunciar) , solo porque quería hacer cumplir una sentencia de la corte constitucional que mandaba a que se impartiera educación sexual integral para evitar el matoneo en los colegios, matoneo que llevo al suicidio de un adolescente ateo y gay Sergio Urrego y que ha llevado a miles de jóvenes a sufrir en silencio.

Pero estos mismos, no hacen marchas contra los sacerdotes y pastores violadores de niños, ni contra los miles de personas entre ellos mismos que fornican a diario, o se emborrachan o comenten adulterio, ni contra los avaros o estafadores de  entre sus pastores o líderes políticos que colocan a Colombia entre los países más desiguales del mundo y con mayores tazas de corrupción.

Por el contrario, son en general maldicientes y a todo aquel que les señala su hipocresía lo condenan y amenazan, de hecho por sus comentarios en redes sociales o en privado, si pudieran lo exterminarían como lo hacen los fanáticos del estado islámico o lo decapitarían o ahorcarían como hace el gobierno de Arabia Saudita, o tal vez como votaron por el NO al tratado de paz, preferirían  volver al tiempo en que los grupos paramilitares apoyados por el gobierno de Uribe , hacían “limpieza social” secuestrando, torturando, exhibiendo desnudos ante todo el pueblo a las chicas transexuales y luego asesinándolas, como remedio a la supuesta depravación , sin siquiera sonrojarse y ni pensar que son ellos son los perversos homicidas que solo no querían ensuciarse las manos pero ya tenían sucio su corazón con el odio que destilaban con su boca y que ahora destilan a través de un teclado.